Hacia el Cambio ORGANIZACIONAL

Tanto la variedad de organizaciones como las grandes incertidumbres sobre el futuro de nuestras empresas anunciaban ya hace unos años un volumen de cambios y sobre todo una dimensión de los cambios desconocida. Este volumen y esta dimensión de los cambios no llevada a cabo a tiempo en muchas de nuestras empresas ha puesto y va a poner en juego la capacidad colectiva del tejido industrial vasco.

Nos podemos preguntar porque fracasan el 70% de los directivos de empresa con apuestas importantes por la calidad, la reingeniería o el I+d+i. Podemos analizar porqué el ciclo de vida de las iniciativas de cambio es tan corto ya que sólo el 30% prosperan (Peter Senge). Podemos intentar descubrir porque hemos sido incapaces de sostener el cambio, incapaces de gestionar adecuadamente sus ciclos naturales, incapaces de analizar sus verdaderos soportes incapaces de gestionar de manera eficiente su ciclo natural.

¿En cuántos de nuestros planes estratégicos, tanto de grandes empresas como de pymes surge como línea estratégica fundamental de cambio, el aprendizaje?.

Sólo desde un liderazgo que gestiona eficientemente el ciclo natural de las organizaciones podemos comprender el reto actual. Tenemos que olvidarnos del líder-héroe, el líder que necesitamos en el País Vasco tiene una tarea formidable por delante, una gran “aventura de exploración”, la tarea de la exploración de la organización que sostenga el cambio en el tiempo, una organización donde el juego de impulsores y restrictotes se tenga en cuenta y se juegue siempre desde el análisis previo reduciendo las principales razones del fracaso, los propios directivos, los equipos, los sistemas de trabajo, los temas intocables…. Se trata de conocer y prever las condiciones reguladoras inherentes al cambio, de comprender que los retos del cambio profundo son dinámicos porque provienen de procesos de equilibrio que generan resistencia.

De ahora en adelante el líder cobrará una fuerza extraordinaria en cuanto sea capaz de asumir una tarea formidable, iniciar una gran aventura hasta lograr construir la organización que necesita para sostener el cambio, una organización abierta al aprendizaje. Valga la paradoja, necesitamos cambiar para sostener el cambio, no lo vamos a sostener con producto y con balance. Debemos habilitar recursos de forma que se cree capacidad de aprendizaje combinando cultura, procesos, prácticas y sistemas en una sintonía armónica que convierta al aprendizaje en la primera estrategia de cambio.

Hemos olvidado algo fundamental, el mundo que intentamos organizar no es un mundo mecánico de planes, controles y héroes cansados, es un mundo vivo con una características críticas que determinarán nuestro éxito o nuestro fracaso en el sostenimiento del cambio.

No olvidemos de ahora en adelante que el aprendizaje es el único recurso infinitamente renovable que no es accesible para los competidores.

 

Equipo de Tasfor Proyecta.